jueves, 1 de marzo de 2012

Macri y los 17 hijos de la reina

Esta nota esta escrita desde la calentura. Desde la impotencia. Diez y siete personas, que se llaman a sí mismos intelectuales, han firmado una nota en la que apoyan la tesis de la autodeterminación del pueblo kelper, cagándose en un segundo en 170 años de lucha por la devolución a nuestro terrritorio de las islas malvinas. Entre ellos, el inefable Lanata, Beatriz Sarlo , Santiago Kovadloff, el exdiputado Fernando Iglesias y otros. Se han esbozado varias teorías y todos con cara de piedra, y ocultando que estan pagados por los ingleses, y algunos sólo de cipayos nomás que son, esconden el verdadero motivo de esta inexplicable posición, que es la misma que sostiene Inglaterra. Nunca antes la Argentina había tenido un apoyo internacional tan grande (incluyendo los países hermanos, incluyendo al mismísimo Chile), y tan directo por este tema, y nunca Inglaterra había sido presionada de tal forma para que se siente a dialogar con nuestro país, incluyendo todos los países vetantes de la ONU, Rusia, EEUU, China por ejemplo. Alguno de ustedes podría imaginarse si algo así sucediera durante el gobierno de Cristina? Intenten imaginar que Inglaterra tenga que negociar Malvinas durante este período de gobierno, hasta cuando gobernaría Cristina o el Kirchnerismo? hasta que se mueran todos, no le quepan dudas. Solo esa desesperación, solo esa mínima posibilidad ha puesto locos a estos intelectuales adversarios del gobierno a los que ya no les debo ningún respeto. Cipayos, alcahuetes, lameculos y sobre todo, traidores a la patria y a los chicos muertos en el sur. Cuando escribo mis notas intento poner distancia de lo personal para poder hacer un análisis más imparcial. Esta vez no, tengo una mezcla de odio y tristeza que me carcome, seré totalmente parcial. Son unos reverendos hijos de puta.
De Macri ya he hablado en otras oportunidades, y he dejado sentada mi posición respecto a su persona, pero quisiera agregar que, al margen de la responsabilidad que nos compete a todos por el funcionamiento del país y muy especialmente a quienes lo gobiernan, debo sumar a todo lo ya dicho su nuevo traje de carroñero, comedor de cadáveres, e inexplicable jefe de gobierno que no gobierna para beneplácito de sus votantes, estos tipos inutiles hijos de papa que argumentan que los demás no saben gobernar y ellos sí y luego le devuelven los subtes a quienes dice que no saben, seguramente para que sigan ocurriendo accidentes y poder seguir comiendo carne podrida y así llegar a ser presidente sin haber hecho absolutamente nada.Y un consejo de yapa a los ingleses. No se torturen con el tema Malvinas, que en el último de los casos Macri se las devolverá y los acompañará sincera y fervientemente.

lunes, 27 de febrero de 2012

Ni gayina ni bostero voy a morir... ¿gorila?



Vos sos gayina, vos sos la hinchada más tristé de la Argentina

Asigún la leyenda, en el año 1966, llegaron a la final de la Copa Libertadores de América, Peñarol de Montevideo y River Plate de la Argentina. Jugaron en el Estadio Nacional de Santiago de Chile el 20 de mayo de ese año. El equipo argentino, con buen fútbol, ganaba 2 a 0. Habrá sido en ese momento que surgió la famosa garra charrúa. El caso es que Peñarol dio vuelta ese partido y lo ganó 4 a 2.
En seguida aparecieron las cargadas habituales. No en el soporte del afiche, como ahora. Sino de palabra, horadando la paciencia y el amor propio de los hinchas de River a cada repetición, a cada mención como estilete cruel. Les llamaron gallinas. Una vergüenza para los apasionados por la banda roja.
Con el tiempo, lo fueron asimilando. Acaso se fue haciendo cáscara. La cuestión es que hoy llamar gallina a un hincha de River no lo ofende ni mucho menos. Asume con orgullo y desmemoria esta historia. Quizá digan: “Somos gallinas porque ponemos huevos”. Y hasta lo usen en sus cantos y en sus arrebatos de júbilo.


 Es para vos, es para vos, bostero insulso, que la vida no vivió

Se cuenta que en la década del 20, había unos servidores públicos que recorrían las calles de la Reina del Plata, juntando la bosta que los animales de transporte dejaban a su paso. Emparentado con el deseo de mierda, propio del espectáculo, los bosteros se llevaban el soporte material de los buenos augurios de los empresarios del teatro a un sitio menos urbano. Ya sea que lo llevaran a La Boca, o que dichos empleados (semejantes a los intocables de las castas de la India) pertenecieran mayoritariamente a dicho barrio, o que redondamente el equipo de Falcioni juegue para la mismísima mierda; a los hinchas boquenses comenzaron a llamarles bosteros. Y bostanera a su hemi-estadio, puesto que bombones y deshechos son lo más parecido que conozco entre sí, de la miríada de cosas existentes en el universo.
Cualquier despistado ha de pensar o creer (si es hombre de fe) que los hinchas de Boca enrojecen furiosos ante semejantes epítetos lanzados en su contra en mitad del goce futbolero. Vea que no. Inmunes a todo, incluso al olor, ellos cantan vehementes cada domingo: “Yo soy bostero”, poseedores de un orgullo claramente psicopatológico y hasta de una proverbial carencia de buen gusto.



Dame una mano, dame la otra, dame un gorila que lo hago pelota

Acá se me trastroca el mecanismo de adjudicación y aceptación. En el año 1955, poco antes del golpe militar que derrocara a Perón, los antiperonistas comienzan a llamarse a sí mismos, gorilas. Aparentemente, había un sketch en el programa radial La revista dislocada, en el que un explorador selvático, algo alcoholizado, cada vez que se escuchaba un ruido perturbador, decía aterrorizado: “Deben ser los gorilas, deben ser…”. La frase se impuso como un cliché en la vida cotidiana, ante cada rumor o pequeño misterio doméstico. Eran épocas de los golpes contra el gobierno. El primero, fallido. Exitoso el del 16 de septiembre. Ese movimiento subterráneo que desembocó en la caída de Perón, también debían ser los gorilas. Los antiperonistas lo asumieron gustosos desde el primer momento.
Con el tiempo, y quizá debido a su utilización por parte de la izquierda del movimiento peronista, comenzó a llamarse gorilas a quienes pertenecían a los sectores reaccionarios de la sociedad. Hoy mucha gente lo utiliza en ese sentido.
Quisiera rescatar, para dar feliz final a este olvidable repaso pseudohistórico, el primer sentido del término. Un antiperonista es un gorila, sin más. No hay nada de qué alarmarse. Más allá de una capa pilosa exagerada (que envidiaré en poco tiempo), el rictus tenso, expresión ceñuda y cierta tendencia al autoplacer; no hay en ese vocablo más que lo que, vanidosamente, Aramburu, Rojas, Borges y demás; llevaban en la espada, la pluma y la palabra: su concepción de Patria.
Ser gorila puede ser una forma simpática y democrática de ser antiperonista. Peor sería ser carroñero, un animal que metiera el hocico entre la muerte y los despojos, para sobrevivir unas pocas horas, de mala manera. De eso sí que no se vuelve.




miércoles, 22 de febrero de 2012

La quiniela del teleperonismo



Enrique Santos Discépolo: ¿Dónde estaba Dios cuando no estaba Perón?

Hace un par de años (soy un hombre históricamente desinformado) me enteraba de la existencia de Mordisquito, personaje de radio al que le monologaba un enfervorizado Enrique Santos Discépolo, las bondades del primer peronismo. Lo primero que pensé al escucharlo fue: “el antecesor de 678”. Y no estaba mal la comparación, porque el protagonista se dedicaba a destrozar los argumentos de los contreras. “¿Por qué hablás si no sabés? ¡Entristece pensarlo! Claro, a vos vino uno y te dijo que ayer mataron a treinta. ¿Dónde están los que mataron? ¿Fuiste al entierro? ¿Tomaste café en el velorio? No, vos no viste nada, vos no sabés nada, pero como alguien te lo dijo, vos lo repetís, y ¿quién se lo dijo a ese alguien? ¿Quién? Ahora me explico: será el mismo que anunció, por ejemplo, que Fulano y Mengano estaban presos. Y entonces, vos venís y me decís, siempre agachado, siempre haciéndote el misterioso: «¡Shhh… la cosa está brava! ¡Los metieron presos a Fulano y Zutano!» Y si te digo que anoche lo vi a Fulano con una rubia y que hoy almorcé casualmente con Mengano, vos me mirás con una lástima tremenda y me decís que es un truco. ¿Cómo un truco? ¿A mi me la vas a contar? ¡Yo estuve con Mengano! ¿Cómo que no? ¿Entonces, quién era? ¿Boris Karloff caracterizado?”



Seis alfonsinistas, a las siete, ninguno morocho

El peronismo supo inventar a Mordisquito y a 678. Productos efectivos por su humor y la utilización de la razón y la argumentación a fines de determinados logros. ¿El radicalismo no tuvo adalides mediáticos? Por supuesto que sí: el programa cultural La cigarra, Mario Monteverde y sus bueyes perdidos o las interpelaciones de Hugo Gambini. Todos programas olvidables. ¿Cuál es el pecado entonces? Ser efectivo. Coti Nosiglia fue el encargado de montar el blindaje mediático durante la presidencia de Alfonsín. Pero ni los anteojos de Monteverde ni la cara de Gambini (acaso más recordado por su paso por la mesa de Sofovich) lograron el efecto deseado. Tampoco el lanzamiento de Tiempo Argentino, diario regido por la Coordinadora del Coti, del cual compré un ejemplar el día de la final del 86 por el simple motivo de ser el único que no había vendido el canillita.

Jugale al cincuenta y cuatro

Pero el objetivo mediático militante se ha logrado con creces. El gobierno puede estar orgulloso de su estrategia, quienquiera que la haya pensado. Lo que me parece es que algunas herramientas ya no son necesarias o deben mutar para serlo. ¿A quiénes pretende hablarle hoy 678? Si al 54 % de votantes afirmativos, entonces debe ir más allá de justificaciones coyunturales. Mostrar dramáticamente la represión en Valencia y cuidar entre algodones (demasiados) a la gobernadora de Catamarca, por imágenes del mismo tenor es subestimar a un teleelectorado que ha sabido diferenciar mentira de verdad, comer la fruta del conocimiento a pesar de la furia de Dios-Clarín. Pero si la idea es seguir creyendo que los opositores son gente desinformada, a la que se convencerá mostrándoles la realidad, olvídense. Ese 46 no-positivo es irremediable. Por razones que desconocemos, o sin ellas, ese segmento será inmune a cualquier revelación que le presentemos.
No dividamos hacia adentro entonces. Permitámonos seguir pensando y debatiendo. Sin tabúes, con argumentos y, si es necesario, sin 678.
El 23 de octubre salió el 54, la vaca. Por ese número… más, por esa gente hay que seguir avanzando. No por los negocios locales de un grupo de dirigentes. Si no, nos transformamos en el 46.



El cuarenta y seis en la quiniela es el "té de Ceylán"

Hablando de vacas, cierro con Mordisquito: “¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán! Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.” Pongámonos al hombro la vaca, entonces. El 54.

lunes, 20 de febrero de 2012

Socialismo hermético



Hoy escribe un amigo de La madre de Dorrego. En realidad, un enemigo de los enemigos de La madre de Dorrego. O quizá, un amigo de los enemigos de los enemigos. En fin, las posibilidades son infinitas, como infinitos son el universo y la estupidez humana, tal como dicen que dijo Einstein, otro enemigo de los amigos de los enemigos de La madre. Adelante, Alfredo. Clarifique, sáquenos de este berenjenal.

En un reportaje televisivo del programa El Destape, el periodista Roberto Navarro pregunto al doctor Binner, frente a la crisis internacional actual, qué veía de bueno y qué de malo en la gestión de nuestro gobierno.
La primera referencia del dirigente socialista como hecho negativo, fue la calidad institucional, y como concecuencia la empresarial y a su vez la económica. La falta de reglas claras para inversionistas y los incumplimientos de las obligaciones institucionales del gobierno, no permiten un mejor y más rápido progreso de la economía argentina, aunque, reconoce mas luces que sombras.(Al final de la nota puede verse el reportaje completo).
La calidad institucional ha sido invariablemente la excusa para que desde el punto de vista económico nada cambie. Toda vez que se ha intentado modificar los paradigmas sociales o redistributivos, siempre que se han tocado intereses poderosos ( ley de democratización de medios, estatización de a.f.j.p, retenciones al agro, reemplazo de importaciones, control del negocio del dólar, etc.) se ha apelado a la inseguridad jurídica, hermana de la antes mencionada "reglas claras".
Vamos a ejemplificar que es inseguridad desde nuestro punto de vista para los ciudadanos: pesificación asimétrica, estatización de la deuda externa privada, el negocio de las a.f.j.p, los monopolios mediáticos, el vaciamiento de empresas, las privatizaciones, el megacanje, los altísimos niveles de desocupación y dejo en sus manos lo que quieran agregar.
La apelación a la seguridad jurídica que hace el doctor Binner, es falsa. Decir que los empresarios tienen dificultades para hacer buenos negocios es contradictorio con los balances que presentan anualmente las empresas.
Estas apreciaciones en boca de un político de derecha, lo tranforma automáticamente en vocero de los poderosos, pero en boca de un dirigente socialista, por lo menos es contrario a los ideales que dice defender.
Pero no es la primera vez que la tibieza de Binner deja en descubierto sus escasas convicciones socialistas. Esta nota no tiene la intencion de ser comparativa con el oficialismo actual, sólo intenta comparar lo que hoy representa un dirigente socialista, con una idea socialista. Si para Binner la inseguridad institucional se relaciona con la inseguridad económica y asume la defensa de los grandes intereses, no sería el único político que lo haga ni el último, pero lo seguro es que no seria socialista.

Alfredo Oscar Leiva

Recomiendo desde La madre de dorrego ver el video del reportaje de Navarro a Binner, por dos razones: la primera, la escasa amplitud de criterio propio del entrevistado, repitiendo palabras y frases que ya son viejas de tanto que se han dicho y nunca fielmente verificadas, y la segunda, la intención futura del ex candidato a nacionalizar un proyecto que en su propia provincia fue rechazado por sus votantes ya que perdió con la actual presidenta.

Gustavo Faranna


martes, 31 de enero de 2012

Que no sea una caída

Hace aproximadamente un año y medio, me tomé el trabajo de leer enterito los autos del juez Garzón en relación a la investigación sobre la verdad de la desaparición de 113.000 españoles durante la guerra civil, comandada por el genocida Francisco Franco. Es un libro de aproximadmente 200 páginas conteniendo una cantidad impresionante de justificaciones al emprendimiento titánico que estaba iniciando. Debo reconocer que muchas de las cosas que leí se escapaban de mi entendimiento y además tantos precedentes me hacían difícil la ilación de los hechos. Pero algunas conclusiones he podido sacar. Por ejemplo, el juez Garzón, como la ley internacional lo indica, se hizo cargo de la responsabilidad de la investigación del avasallamiento de los derechos humanos en su país y también en los casos de países en donde esta ley no se ejecutaba; con Pinochet cuando salió de Chile a Inglaterra o de Scilingo, el marino argentino que viajo a España, mientras nuestro país tenía suspendidos los juicios por la ley de anmistía promulgada durante la presidencia del Dr. Alfonsín. Es decir que sólo la intervención está permitida cuando el país de origen no se hace cargo del tema. Cuando nuestro gobierno retomó los juicios, Garzón suspendió la investigación.
Pero hay algunas cositas que llaman mucho la atención. El tema Pinochet y Scilingo es anterior al tema español y no trajo ninguna concecuencia para el juez la investigación de estos hechos. La lucha entre la justicia española representada por Garzón y los ingleses protectores del asesino Pinochet fue muy fuerte en su tiempo y nadie negó a Garzon su autoridad e intromisión en el tema, salvo los propios ingleses y el actual presidente chileno y su comitiva de cómplices
Sin embargo bastó que intentara cumplir la ley en su propio país para que le cayera todo el peso del fascismo español enquistado en sus gobernantes y en gran parte de su pueblo.
Es interesante al respecto ver cómo el medio español se endilgaba el derecho del juzgamiento ajeno, propio de los países que se creen desarrollados, y como intentaban evitar el de sí mismos, característico de los países bananeros.
Eso sí, ninguna, absolutamente ninguna de las personas con las que tuve oportunidad de conversar sobre el tema y hasta discutirlo, habían leído los autos del juez. Que si España esto, que si España lo otro, pero de indagar para interiorizarse del tema, nada.
Por suerte los países como el nuestro que intentan ser coherentes con su desarrollo, ya han pedido información sobre el tema a España en cumplimiento de las leyes internacionales, para los casos de crímenes de lesa humanidad.
Pero ojo, estamos solos, muy solos en un contexto internacional donde cada vez importa menos el tema. Y estemos atentos que se viene el segundo juicio a Garzón, su derrota puede ser de una gravedad inusitada. A los gobernantes ya no les interesa, sino fijense en Obama, la primera medida que tomó durante su gobierno fue el cierre de Guantanamo y ahí está, 5 años después, abierto para el repudio.

viernes, 13 de enero de 2012

Sigo sintiendo asco


Cuando Pino Solanas habló del voto de los habitantes del interior de nuestro país como un voto, digamos, menor, indigno de ser tenido en cuenta; de esos votantes que, parafraseando a Cristo, diría "perdónalos padre, no saben lo que hacen "; carentes de capacidad y sabiduría para entender lo que les conviene, que a cambio de una chapa o un colchón entregan su dignidad y su futuro a manos de dirigentes inescrupulosos; no sabía que poco tiempo después, Fito Paez diría lo mismo pero en poquísimas palabras: da asco la mitad de Buenos Aires. En el sálvese quien pueda de los últimos treinta años no hay lugar para diferencias morales, sean colchones para dormir o sean colchones de dinero.
Todo el palabrerío desarrollado por Pino se esconde detrás de una condescendencia hacia lo que considera ignorancia, pero cargada de una dosis de repulsión visible pero no evidente (¿asco?).
Fito, aunque hubiese querido, no podía esconderse detrás de ese paternalismo de Pino y largó lo que éste escondía: la repulsión, el asco. ¿Creía Pino que los porteños votarían por él?, ¿que votar por Macri es de gente de otro nivel, de la vereda de enfrente de los votantes catamarqueños?, ¿o para su ego era más saludable perder con Macri que con la ignota gobernadora de Catamarca?
La presidenta mencionaba hace poco la diferencia del ingreso per cápita de los porteños en relación al resto del país (el cuádruple). El porteño tiene la mayor proporción siempre en relación al resto de los argentinos. Sea de cable, internet, automóviles, vivienda, colegios privados, salud privada, descanso anual, cenas con su familia en restaurantes, viajes en feriados puente, compra de periódicos, celulares de ultima generación, observen cualquier ítem que se les ocurra, el porteño supera holgadamente el consumo de la media del país.
Podemos concluir entonces que el porteño por capacidad económica tiene ventajas enormes de bienestar e información sobre las provincias.
El votante porteño se inclinó mayoritariamente (60%) por Mauricio Macri en las últimas elecciones. En los años que lleva como jefe de gobierno no ha presentado en la legislatura una sola ley en beneficio de los trabajadores o los ciudadanos de menos recursos y cuando se ha dado el hecho de que su propio bloque, junto con otros, lo han hecho, Macri las ha vetado.( Lleva 86 leyes vetadas. ¿Recuerdan cuando decía que temía que el gobierno nacional se tranforme en una vetocracia?).
La informacion de la que hablábamos nos ha permitido, por ejemplo, enterarnos de la estafa al pueblo argentino con los subsidios cobrados por exportación de automóviles y el arancel 0 que pagaba por volverlos a importar desde Uruguay, de lo que lo salvó la corte menemista. Supimos que no pagaba los cánones que nos pertenecían por el usufructo del correo. Supimos de la presión ejercida al gobierno argentino para transladar la deuda de sus empresas a nosotros por segunda vez (la primera concretada durante el gobierno militar por Cavallo).
Supimos de la UCEP, esa vil ronda nocturna de apaleamiento y exilio. Las escuchas telefónicas, la explotación de personas en fábricas textiles que trabajan para su mujer Awada. También, que ya que nada cambió desde que el está, por lo menos ahora debemos agradecer que mueren pocos. Supimos también que la policáa metropolitana, recientemente creada, esta comandada y compuesta por policías exonerados de otras fuerzas.
Un hombre que reconoce públicamente en Menen el mejor presidente de la argentina; al brigadier Cacciatore, intendente de la feroz dictadura, como el mejor, porque hizo la autopista 25 de mayo; a Piñera como el ideal de presidente, el que se rebajó en la embajada de EEUU, según lo descifrado por Wikileaks, asegurándoles que es la única garantía de librecomercio y negocios, el que subinvierte en educación, salud, cultura y todos los etc que quieran poner.
Luego de reelegido siguió con sus andanzas. Vetó la ley de la legislatura, votada por su propio partido, para la continuación de las fábricas recuperadas en manos de sus obreros ( ya que sus dueños escaparon como rata por tirante), vetó el beneficio de una pensión a los músicos de más de 65 años, aumentó el subte de tal manera que le quedara limpio el subsidio que el gobierno le dará por todo 2012, vetó la ley de protección de los edificios históricos para favorecer los negocios con sus socios inmobiliarios y siguen firmas.
Si yo les dijera "miren, yo sé todo sobre Macri pero, vieron, a mi me importa sólo lo mío y los demás que se jodan", ¿no podría darle asco a alguien? La verdad es lo mínimo que me merecería.Si alguna vez esto pasara, avanti con el asco, ajjjj.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Del temible cáncer a nuestros cangrejos criollos

Ayer nos sacudió una noticia que en principio pareció sumamente preocupante. Nuestra presidenta debe ser internada y operada por un cáncer en su tiroides. Rápidamente, como sociedad, comenzamos a rellenar el hueco que nos dejó la sorpresa. La palabra centelleaba en la portada online del GranDiario y en la del Diario de Nuestros Padres y Abuelos. Otros trataban de llevar calma, primero impulsados por las ganas y después por la información tranquilizadora que emanaba de los profesionales consultados.
Sobrevolaba el internet, tácita, tímidamente, el viva el cáncer, como esperanza o como indignación previa. Más abierta circulaba la comparación con otros líderes políticos de la región: Lula, Chávez, Dilma Rousseff, Lugo.
Aplacados los rumores letales por la distensión de la propia protagonista, vueltas las aguas a su cauce, y en espera de una resolución satisfactoria y de salud plena de Cristina Fernández, se me ocurrió que el cangrejo (cáncer es su traducción latina) es realmente una amenaza a las políticas sociales, fuertemente arraigadas en lo popular. Es más, el cangrejo es un enemigo. Paso a explicar por qué.
Se dice que el cangrejo es bentónico, esto quiere decir que vive en el fondo de las aguas, vagando. Esta cualidad de linyera, de limosnero puede asimilarse a tantos políticos que circulan por las embajadas, por los medios, llevando y trayendo noticias y temores. Qué diferente a la concepción de un líder, que amasa el contenido latente del pueblo hasta crear proyectos y políticas posibles, de beneficio, sustentabilidad y crecimiento. Pero el hecho de que vague por el fondo (monetario) me recuerda también que el ajuste y la toma de crédito para pagar crédito para pagar crédito, es la única idea que se le cae a un Macri, sin ir más lejos. Un auténtico cáncer.
El cangrejo muda su caparazón en algún momento de su vida. La reina de los cangrejos, debe ser Patricia Bullrich, entonces. Merecen un lugar en el podio los radicales itinerantes, verdaderos roedores de una serie de barcos, cuyos restos han ido, sucesivamente, a parar al fondo de las aguas. Allí estarán siendo habitados por numerosos cangrejos.
El dicho popular asegura que el cangrejo camina para atrás. Algunos de estos bichitos quieren llevarnos a los 90 sin más argumento que el hecho de que la pasaban bien en ese tiempo. Los cangrejos que habitan los alrededores de Plaza Italia nos quieren arrastrar bien para atrás, enganchados en sus temibles pinzas, hasta la Argentina del centenario, la de  Roca, la de Sarmiento. Está el cangrejo camionero. Él sueña con caminar hasta el período 45-55. Como verán, en el campo popular también encontramos cangrejos.
Como sea, esperemos, como creemos, que todo va a salir de la mejor manera. Estemos atentos, de todas maneras, porque los cangrejos existen y quieren venir por todo.